Siglos XIX y XX
El siglo XIX se inicia en l'Alcora con el paso de la Real Fábrica a manos de los duques de Híjar, familiares y herederos del último conde de Aranda, D.Pedro Pablo.
Busto
Título Busto
Objeto Escultura cerámica
Autor Joaquín Chiva Ferrer (l'Alcora)
Descripción Busto | Loza | c.1996 | 19 x 7,5 x 7,5 cm. | Joaquín Chiva | Deposito: Joaquín Chiva Ferrer

Busto de político o militar de época realizado a partir de moldes fabricados por la saga de los Ferrer y que en la actualidad permanecen en propiedad de Joaquín Chiva. Los moldes de esta figura están fabricados en barro cocido a unos 700ºC, al contrario de lo que suele ser habitual, que es elaborarlos con escayola.

Joaquín Chiva Ferrer (l'Alcora, 1932)
Pertenece a una larga saga de ceramistas, pintores y escultores de la Real Fábrica, Ferrer, que se remontan a los inicios de la producción de loza en l'Alcora con Vicent Ferrer Beltrán, que trabajó desde 1727, padre de Josep Ferrer Miñana (fundador de la fábrica de Ribesalbes), de Joaquín Ferrer Miñana, uno de los más grandes escultores de todos los tiempos a la Real Fábrica, creador del busto del duque de Híjar y de grupos escultóricos de luchas de animales, y de Vicent Ferrer Miñana, que acompañará a su hermano Josep en la aventura empresarial de Ribesalbes.
De entre los hijos de Joaquín Ferrer Miñana al menos 3, Joaquín, Vicent y Josep Ferrer Pardo, continuarán los pasos artísticos del padre. Josep como reputado escultor en activo durante el primer tercio del siglo XIX y autor de la placa en relevo del retablo de Sant Pere de Alcántara y las imágenes en media porcelana de Santa Inés y el Silencio. De los otros dos hermanos no tenemos más referencia que su paso por la Real Fábrica.
Vicente Ferrer Pardo es bisabuelo de Joaquín Ferrer Arzo, el último escultor de la familia que trabajó en la Fábrica Grande. Entre ellos, dos generaciones más dedicadas a la cerámica: Vicente Ferrer Vilar y Joaquín Ferrer Andrés, abuelo y padre de Joaquín Ferrer Arzo respectivamente.
Joaquín Chiva Ferrer es nieto de Joaquín Ferrer Arzo, escultor que trabajó ya en los tiempos en que la fábrica es propiedad de la familia Girona (1858-1895) y que acabó su periplo profesional a la Fábrica Ramos y Cía, trabajando en el departamento de escultura cuando contaba con más de 70 años de edad. En esta fábrica iniciará Joaquín Chiva Ferrer su trayectoria como ceramista, entrando como aprendiz de turno con 14 años, y allí trabajará durante 2 años, hasta el cierre de la factoría en 1948. A pesar de que a Ramos y Cía no trabaja como escultor, ayuda a su abuelo en encargos privados y será de este modo como se iniciará en el mundo del modelado.
En 1948 pasará a trabajar a La Tilesa, propiedad de Pedro Cotanda Aguilella y dedicada a la producción de azulejo industrial, si bien continuará elaborando esculturas a su taller particular, con moldes heredados del abuelo, como los de San Vicente y Santo Cristòfol, santos de especial devoción en l'Alcora, de los cuales ha modelado innumerables ejemplares.
En la actualidad Joaquín Chiva Ferrer es uno de los últimos escultores cerámicos en activo en l'Alcora. Sus hijos, Joaquín y Roberto Chiva Ibáñez, a pesar de que continúan la actividad ceramista del padre, se han decantado por la decoración pintada, siendo su padre quién les elabora las piezas de barro, tanto al torno como a molde
Dimensiones 19 x 7,5 x 7,5 cm.
Cronologia s. XX
Nº Inventario Depósito
 
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